LA CASA · ZACATECAS 54
Aquí vivió Chuy noventa y nueve años
La levantaron sus padres para vivir en ella, y aquí sigue la familia. Los cuartos abren al patio, así que todos despiertan con luz; a media tarde el durazno reparte la sombra; y al final de dos tramos de escalera la Parroquia queda a la altura de los ojos.
En el centro de Dolores Hidalgo: tres cuadras hasta el Jardín, las mismas tres hasta el atrio donde se dio el Grito. Quien la cuida vive a dos calles, y en una casa eso se nota.

Mediodía de agosto, con los geranios encendidos contra el muro amarillo. Todas las fotos de esta página salen tal cual de la cámara.
HISTORIA
Hay casas que se compran y casas que se levantan. Esta se levantó.
La levantaron Quirino Villegas y Bélem Alvarez hacia 1910 para vivir en ella. Aquí nacieron sus siete hijos, aquí desayunó un presidente de México y aquí vivió noventa y nueve años la mujer que le da nombre al hostal. La casa sigue siendo de la familia desde entonces.
El desayuno del general Lázaro Cárdenas
Septiembre de 1940. Cárdenas venía a dar el Grito, y venía siendo presidente de México. Fue él quien restableció la tradición de que el Presidente de la República lo dé en el atrio de esta parroquia, la costumbre que cada 15 de septiembre llena la ciudad.
Ese hombre se sentó a desayunar aquí, invitado por Albino Villegas Segura —hijo de la casa y entonces figura política del pueblo—. Y quien cocinó fue su hermana Chuy, que tenía dieciséis años. El registro es su palabra: ella lo contó, y lo contó aquí, porque aquí vivió toda su vida.
Noventa y nueve años
María de Jesús Villegas Segura —Chuy— nació en esta casa en 1924 y vivió noventa y nueve años. Mujer de carácter firme: mandaba de frente, y por eso mismo la gente la respetaba y la quería.
De Quirino queda la casa. De Albino, un renglón en una lista de presidentes municipales. Los archivos guardan cargos y fechas, que es lo que saben guardar. Lo demás —cómo se vivía aquí adentro cuando afuera todo estaba revuelto— lo guardó Chuy.
El hostal es de ella
Chuy fue quien empezó a rentar habitaciones: quien decidió que estas paredes, además de resguardar a una familia, podían recibir gente. Lo hizo a su manera y con sus reglas, y fue una anfitriona de las que te dicen las cosas de frente y te sirven de más.
Desde 2015 la casa funciona formalmente como hostal. Alcanzó a verlo de pie.
99
años vivió Chuy
El hostal lleva el nombre por ella.
Hoy la casa sigue recibiendo a quien llega, y la idea de fondo se mantiene igual: esta es una casa de familia, y al huésped se le recibe en la puerta.
Cuando desayune aquí, vale la pena saber quién desayunó antes.
